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Decía Mario Benedetti...
"La gloria no consiste en no caer nunca,
si no mas bien en levantarse todas las veces que sea neces
io.
Y ESO ES ALGO QUE MUY POCA GENTE TIENE
EL PRIVILEGIO DE PODER EXPERIMENTAR."
A mí me ilusionaría creer que puedo
experimentar ese privilegio.
Decía Mario Benedetti que...
"Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría y la predica.
La gente que mediante bromas nos enseña a concebir la vida con humor.
La gente que nunca deja de ser aniñada.
Me gusta la gente que con su energía contagia."
Creo firmemente que soy de ese tipo de gente.
En ocasiones no se saca mucho beneficio de ello
porque otra gente no te toma en serio o te cree
vivir en otro mundo. Son los lo que creen que
una cosa no puede ir con la otra.
Decía Mario Benedetti...
"Me gusta la gente que es justa con su gente
y consigo misma, la gente que agradece el nuevo día,
las cosas buenas que existen en su vida,
que vive cada hora con buen ánimo dando lo mejor de si,
agradecido de estar vivo, de poder regalar sonrisas,
de ofrecer sus manos y ayudar generosamente
sin esperar nada a cambio."
¡¡¡ Yo soy ese tipo de gente !!!
Un guiño desde aquí para Cristina Rey, esa campeona apodada Coletitas.
¡Siempre hacia delante!

No... Creo que hoy tampoco saldré a correr, Noa.
La locomotora humana, como se conoce al checoslovaco Emil Zatopek, ganó la medalla de oro en 10.000 m. y la de plata en 5.000 en Londres’48, pero no fue hasta cuatro años después cuando recibió dicho apodo.
“En Abril, aguas mil”. Eso reza nuestro refranero.
Y hay que seguir adelante... Contra viento y marea...
¡Y pasa tan deprisa!
Ni tiempo me ha dado de comentar cómo se iban cargando ya las ramas de los olmos que pronto descargarán sus semillas por doquier. De hecho ya lo están. Y de hecho ya las están descargando. Cada vez lo hacen antes.
¡Pasa tan deprisa la vida...!

Ha sido descubierto un planeta fuera del sistema Solar, de parecidas condiciones y características a las del planeta Tierra.
Esto ya no es noticia, ya lo sabemos todos. Es por comentar algo en lo que me ha dado por pensar al conocer la noticia.
De momento está a salvo, pues está situado a 20 años luz de la Tierra. Con la tecnología actual se tardarían 50 años en llegar allí. Cuando la energía fotónica esté a punto, estará a tiro de piedra.
Lo que he pensado es… ¡¡¡ Qué lástima de planeta !!! Al menos mientras la Coca Cola no llegue allí, seguirá estando a salvo. Ni las guerras, ni el hambre, ni la devastación forestal, ni las burbujas inmobiliarias…
A ver lo que dura estando a salvo.

Así es. Ayer Domingo, harto de una situación insostenible y de un dolor insoportable, terminé en Urgencias del Gregorio Marañón.
Harto de ver cómo no puedo realizar mi trabajo y tener que aguantar que mis compañeros lo hicieran por mí haciéndome el "favor" de tenerme sentado todo el día, cuando salí de trabajar me fui al Hospital.
Más de 7 horas allí metido.
Una semana he tardado en romperme. ¡¡ Y yo dándome un mes de plazo para darme la algría de ver cómo remitía esto !!

Como tantas mañanas en que puedo hacerlo,
dejé hoy mi saludo matutino en el Foro de Carreras
Populares, en el que nos comunicamos los amigos que
compartimos esta afición. Estas fueron mis palabras:
¡¡¡ Buenos días !!!
A veces sólo dos palabras significan mucho.
- Que sigo aquí.
- Que sigo adelante.
- Que no me rindo.
- Que no me importan los obstáculos...
Os deseo lo mismo a todos en el día de hoy.
ABRAZOS
No esperaba tener que aclararlo, pero lo hago...
Quise decir que en ocasiones un sencillo “Buenos días”
- dos palabras que tan caras se venden algunas veces -,
sirven también para indicar algo que en la boca de
ATENAS se traduciría por algo así como: “sigo vivo, que
no es poco. Sigo en la lucha. No claudico”.
Y para ir un poco más lejos, si hay un “alguien”
que desde “alguna parte” me está poniendo a prueba, que sepa
que no lo tiene nada fácil conmigo.
Soy de otra pasta, o al menos lo intento y quiero creer
Que a veces hasta lo consigo. Soy duro, soy fuerte,
me doblo como el bambú, pero no me parto. Me vuelvo a
enderezar y afronto el siguiente embate más crecido
Y más seguro.
Si pudiera explicar cómo terminó mi pie izquierdo ayer
después de 16 horas de trabajo, bastaría para entender por qué
digo todo esto y lo agradecido que estaba al levantarme y
poder llegar a la cocina a desayunar sin apenas dar tumbos
ni renquear más que lo mínimo aceptable.
A la vista de cómo tenía el pie al acostarme nunca hubiera
imaginado que me levantaría así de bien.
Las atenciones de mi mujer al llegar anoche a casa, que casi
me esperaba con un barreño de agua caliente con sal gorda en
las manos, obraron el milagro para este pie, que más que
un pie era un muñón en fase de metamorfosis a transformarse
en rueda, haya amanecido como lo ha hecho.
Hoy son sólo 8 horas de trabajo y a las 15:30 como mucho,
estaré en casa comiendo y pensando en dormir una buena
siesta de las que reparan hasta lo que no está escrito.
Sí, sin duda, levantarse tan bien, después de haberse acostado
tan mal, es para estar agradecido por muchas cosas. Tanto,
que uno tiene hasta ganas de compartirlo con los que aprecia.

Hacía más de 20 años que no sabía lo que era pasear con un perro de tu propiedad. Esto, por suerte, es algo que ahora hago habitualmente con mi perrilla Noa. Y es mucho lo que me aportan estos paseos siempre relajantes.
Verla corretear con esa alegría de cachorro que corre por sus venas es un goce para los sentidos. Contagiosa y siempre predispuesta al juego, hace que no repare ni en el tiempo que ando por la calle o la distancia que cubro por los descampados que hay cerca de casa.
En cierto modo hasta me da envidia verla así de ágil. Me da mucha rabia – y algo de pena -, no poder salir corriendo detrás de ella o a la par que ella. Me gustaría, pero no puedo. Ni debo, ya lo sé. Pero me lo pide. Estoy seguro de que a su manera me tienta a que lo haga. Calculo que para cuando pueda hacer esto, ella ya habrá dejado de ser un tierno cachorro. Pero tengo tantas ganas de experimentarlo, que en el fondo de mi imaginación ya lo hago. ¡ Cómo me alegro de que la recuperación de su pata haya sido ya casi total !
Queda aún un tiempo de espera en que habrá que seguir vigilando de cerca el tema, pero tiene visos de salir airosa de ello.
Pero sigo jugando con mi imaginación y soñando cómo será todo cuando me la lleve a trotar por ahí y jugar con ella como a ella le gusta. De momento me conformo con verla disfrutar como lo hizo dos fines de semana cuando la llevamos al monte de La Pedriza. ¡ Qué forma de correr saltando por encima de rocas y troncos ! Así terminó cuando llegamos a casa. No había perra. Se pegó una panzada a dormir de las que no figuran en el libro de los records.
Una de las cosas que agradezco de esos paseos es la facilidad con que uno se pone a pensar en cosas pendientes de realizar, y hasta de planificarlas con ese punto de calma con el que no lo haces habitualmente. Siempre me pasa que al llegar a casa, "soy otro" y digo: "La limpieza mental funciona". Se me olvida hasta el cansancio de la jornada laboral.

Sin entusiasmo ni amargura, sin cansancio pero con hastío, ayer, como había vaticinado, vi cómo se cumplieron los pronósticos. Se veía venir: me dieron el Alta médica, y hoy he pasado mi primera jornada laboral con todos los gastos pagados como yo digo…
La valoración del día es que he pasado la jornada con más pena que gloria. Si hoy, que ha sido una jornada de poco o más bien ningún trabajo, he terminado como he termminado, no sé lo que me espera cuando tenga que afrontar una jornada laboral entre semana.
Las dos últimas horas han sido un calvario, y la última me la he pasado sentado en el puesto con el pie al aire fuera del asfixiante calzado. ¡¡ Y yo que pensaba que había encontrado la solución en unas zapatillas deportivas New Balance de color negro que compré con mi mujer en un Decathlon el otro día… !! Al ser negras, pasan muy desapercibidas y no se nota – si no te fijas – que no son unos zapatos normales de vestir, y mucho menos unos zapatos reglamentarios de trabajo.
Me pasé unos días domándolas, pero veo que de poco o nada ha servido. Parecía que era el calzado ideal que mi pie operado podía ser capaz de soportar medianamente bien.
Veremos lo que queda por venir. De momento en cuanto a horario el cuadrante hasta final de mes me da vértigo. Trabajo consecutivamente hasta el 28 - 12 días -, a una media de 12 horas diarias. Me he prometido a mí mismo que si soy capaz de superar eso, será capaz de superar cualquier cosa.
A ver si soy capaz de cumplir esa promesa. De momento, para empezar, el pie lo tengo más inflamado que esta mañana antes de empezar a trabajar.
Saludos a los corredores del Maratón de Valencia que se celebra mañana.
¡¡ Buena mañana de Maratón para todos lo que de una u otra manera participéis en esa carrera !!

Sí, lo siento, lo noto… Hoy tengo mucho que soltar. Me lo pide el cuerpo.
Estaba trabajando en actualizar la página de Sylvie... y me ha pasado algo.
Algo que me ha hecho retrotraerme al MAPOMA DE 2005.
Entonces, en 2005...
…acababa de operarme de los tendones del pie izquierdo. El mismo pie del que me he operado el año pasado de juanete – Hallux Valgus para los entendidos -.
Fue pocos días antes del MAPOMA.
Televisaron la carrera, y no pude evitar sentarme en la cocina a verlo en el pequeño televisor que entonces teníamos allí.
Las emociones que se me acumularon, las sensaciones, y la rabia por no poder estar allí, se arremolinaron en mi estómago. ¿Consecuencias? Los vellos se me pusieron de punta al ver el pistoletazo de salida. Y lloré. Desconsoladamente y en solitario. No había nadie en casa – por suerte -.
Yo tenía esperanzas de haber corrido al menos parte de ese Maratón ese año. El último entrenamiento que hice con Emilio, me puso los pies en la tierra y terminé viendo claro que mi único destino ese año iba a ser el quirófano. No había otra.
El efecto inmediato de esas sensaciones en el estómago, fue el que suele suceder cuando vives algo y por algo que sientes que está hecho para ti y por lo que luchas, y de lo que te enamoras, pero que ves que se escapa de tu alcance. Sí, se me saltaron las lágrimas. A raudales. Igual que ahora. Igual que hoy mientras desmenuzaba la crónica de Sylvie del Maratón de Valencia. Cuando he leído ese final del Maratón, acompañando a dos desconocidos con los que se solidarizó y esperando en la meta a otro con el que se fundió en un abrazo final, eso… eso me ha podido. Me ha roto.
Igual que me pudo cuando leí la llegada de Josero a meta de la mano de sus hijos. Impresionante momento. Maravilloso recuerdo para él. Maravilloso recuerdo que yo quiero tener algún día.
Lo de Sylvie dándole ambas manos – porque no tiene más -, a dos corredores llegando a meta me ha hecho revivir lo sentido en un MAPOMA del 2005 en el que no pude estar.
He llorado y me ha roto. Pero también me ha hecho ver algo. Algo en mi interior me ha gritado que yo tengo que volver a este deporte. Y volveré. Me cueste lo que me cueste y tarde lo que tarde. Y sin ánimo de ofender a nadie, hasta prescindiendo de la edad que se me echa encima implacablemente.

Hoy me resulta obligado rendir un reconocimiento a los compañeros de Blog con los que comparto esta afición por escribir y leer – ya sea sobre atletismo popular o sobre cualquier tema relacionado con la vida cotidiana -, que eso, la mayoría de las veces es indiferente.
Es increíble la facilidad y la fertilidad de algunos a la hora de agarrar el teclado para dar rienda suelta a cualquier tema a diario o como mínimo día sí día no.
En algunos casos es fácil de entender. Son atletas populares en activo y sin apenas problemas de lesiones o de desplazamiento para ir de una a otra punta de España, o del Continente o incluso del Globo a correr esta o aquella carrera, y lógicamente – yo también lo haría si fuera mi caso -, tienen mucho que contar.
Da vértigo ver que cuando entras en algunos Blogs, - Bitácoras es como a mí me gusta más llamarlos -, aunque hayas estado el día anterior o un par de días antes, parece que hace un mes que no lo visitas.
Y tema a parte, la cantidad de extras con que algunos aderezan sus espacios. Videos, música, contadores, relojes, etc… Si yo contara lo que me ha costado a mí poner un contador en condiciones, no se lo creería nadie. Montar páginas Web se me da más o menos regular, pero conseguir ver cómo entrar en el HTML de la plantilla de mi Bitácora, me costó Dios y ayuda.
Lo dicho, desde aquí mi admiración por mis compañeros de Bitácora. Cada día me lo ponéis más difícil seguiros, pero lo intento. Y por cierto, en todos los casos disfruto muchisimo con todo lo que veo.
¡¡¡Felicidades, compañeros!!!

Recuerdo que en el colegio nos enseñaron que la energía no se destruye; se transforma. Si no es así, es algo parecido. Que mis profes de la infancia me perdonen. Otras cosas las recuerdo mejor: Palénquima, colénquima y esclerénquima. Son la distintas células que gestionan el crecimiento y desarrollo de una planta. La lista de los Reyes Godos tampoco fue mi fuerte. ¡Qué le vamos a hacer…!
Siguiendo con el tema de ayer, tengo que decir que algo parecido pasa con mi cabreo. No desaparece; se transforma. Y se transforma en decepción. Me siento muy decepcionado al ver el trato recibido por parte de unos y otros.
En pocas palabras, mi médico de cabecera viene a decirme que el hecho de que el pie esté inflamado y no pueda ponerme unos zapatos, no es motivo suficiente para que continúe de baja. Solución: que me ponga unos zapatos de un número más grande. Mis circunstancias laborales – en mi opinión - no le importan. Aquí lo importante es que Inspección no le siga dando caña. Eso se ve a la legua.
Teniendo en cuenta al menos que el dolor y los calambres persisten debajo de los dedos después de un cierto tiempo andando, me ha vuelto a remitir al Traumatólogo para que valore esta circunstancia y decida si se reafirma en darme el Alta Clínica. Caso de que no lo considere importante y se reafirme en ella, el Lunes de la semana que viene la médico de cabecera me dará el Alta Laboral. Veinticuatro horas después, estaré haciendo mis rondas y mis turnos como Dios me dé a entender.
En casa, todo esto nos parece tanto a mi mujer como a mí, de lo más surrealista y esperpéntico. ¡Como me gustaría saber la opinión de Francisco!
Todavía me cabe recurrir a un par de herramientas que están en mi mano y que estoy en mi derecho de utilizar. El Jueves, veo al Trauma. Si me vuelve a dar problemas, que presumo que sí, el Viernes podría ser yo el que fuera a hacer una visita a Inspección Médica. Esa es una de las cosas que podría hacer. La otra, termine esta historia bien o mal, - eso va a ser lo de menos -, pediré el cambio de médico de cabecera, que sé que es algo a lo que tengo derecho.
Y así están las cosas. Ahora mismo no puedo evitar sentirme como una pelota de ping-pong, que va de un lado al otro, según quien me rebote. ¿O tal vez sea yo una patata caliente para ambos?
¡Ah! Dicho sea de paso, me vio el pie. Pero de nuevo fue por iniciativa mía.

¿Motivos de mi cabreo de hace unos días? Estos son:
El Martes pasado, fui a ver al Traumatólogo. No me recibió el que me está haciendo el seguimiento desde el principio, el mismo que me intervino. No estaba disponible. “Bien”.
El que me recibió, a tenor de la última radiografía y por el aspecto que presenta la cicatrización de la herida del pie, me dijo que todo iba muy bien. De la infección pasada, ni rastro. Eso sí, todo él muy inflamado aún.
En resumen que todo iba muy bien pero que aún quedaba por hacer. Estimó que más o menos puedo necesitar un mes más para que esa inflamación baje y por fin pueda calzar normalmente. Bien, hasta ahí muy bien… pero – siempre tiene que haber un pero -, el disgusto mayúsculo me vino después. Cuando estaba en la parada del autobús, me dio por ordenar los papeles del historial, y cuál no fue mi sorpresa cuando al guardar el informe el que el traumatólogo hizo las anotaciones de rigor leo, y veo que pone: “Hacer vida normal”.
Yo le había explicado por activa y por pasiva que siendo Vigilante y haciendo turnos de 12 a 16 horas, buena parte de ellas de pie, y sin poder calzar como es debido, mal lo iba a llevar con un pie tan inflamado.
Él pareció comprenderlo y dijo que no me preocupara por eso. Y lo hice. No me preocupé. Pero claro, ¿qué hará la médico de cabecera cuando vea que pone “Hacer vida normal”? Es que no anotó nada más de lo que me dijo de palabra. La médico de cabecera, mucho me temo que lo que hará será darme el alta y punto. Eso, por mucho que yo le explique lo que me dijo el Traumatólogo. Lógicamente para ella, lo que le valdrá será lo que está escrito en el informe.
También estoy harto de que en más de dos meses, la de cabecera no me haya visto el pie nada más que una vez y porque “se lo metí por la boca” - ojo, que nadie entienda lo que no es, que nos conocemos -. Fue cuando la infección se manifestó en todo su esplendor. El dolor era intenso. Ella se guía por los informes y por las radiografías que si no se las pongo en la mesa, tampoco me las pide. Eso no lo entenderé nunca.
Volviendo al tema, después de darle muchas vueltas, y comentarlo en casa con mi “abogada”, decidí dirigirme a Atención al Paciente” y exponer mis dudas. Me aconsejaron que volviera de nuevo al Trauma a pedirle explicaciones, porque aquello no parecía tener mucha lógica. Dicho y hecho.
Nueva cita con el Trauma. Le comento mis pensamientos sobre lo que decidiría la de cabecera al ver lo escrito en el informe, y más o menos viene a decirme que lo que me está dando es el Alta Clínica, pero que no implica o significa Alta Laboral. Eso ya queda en manos de la médico de cabecera – que por presiones de los Inspectores, según me explicaron en Atención al Paciente, se ven muy influenciados a la hora de dar el Alta lo antes posible -, cuando me viera. Eso será hoy. Dentro de un rato. A las 11:00. Veremos a ver qué pasa.
Y otra cosa que me escama mucho es que en ningún momento me habla nadie de hacer rehabilitación. Buena parte del pie sigue acorchada y me duele debajo de los dedos cuando llevo andado un buen trecho.
Que sí que quiero trabajar ya, pero caramba, quiero hacerlo en una mínimas condiciones que me lo permitan. ¿Qué ya llevo mucho tiempo? Pues sí, ¿pero qué culpa tengo yo? Pues eso.
¡¡ Por Dios ¡! Qué aburrimiento de lectura. ¿Alguien se ha atrevido a leer todo esto?

Y es que los medicos, aveces nos cambian el humor de una manera...
Hoy me toca batallar con "Atención al paciente", veremos lo que
saco en limpio.
En otro ratillo me explayo. Perdonadme.

Haciendo balance...
Un balance, lo normal es que suela hacerse o a final del año
o después de un periodo más o menos prolongado de tiempo.
Partiendo de ahí, yo voy a romper la premisa y lo hago de lo
que va de año, que aunque es un periodo corto, en mi caso
no es poco, por lo intenso que ha sido.
Todo balance que se precie tiene su haber y su debe. Este
va a tener su lado positivo y negativo...
Por el lado positivo, que me hace recordar que no debería
quejarme tanto, es que aquí estoy escribiendo esto, aunque
sea casi en el último día del primer mes del año. Y eso, tampoco
es poco. Quizá es que quiera empezar el año sin un hueco
en un mes de Enero de 2007 en el que no habría escrito
nada de nada. Sí, eso también. Lo reconozco. Vanidad manda
en este caso, pero ya me pasó el año pasado y no quiero
que se repita.
Por el lado positivo: Esa falta de movilidad en los dedos del
pie de la que me quejaba - tal vez demasiado pronto, lo
reconozco -, ha pasado a mejor vida. Hoy por hoy, y ya
sin apenas molestia alguna, hasta el dedo gordo es capaz
de bailar un rock por sí sólo.
En serio, hay una ligera molestia, pero escasa.
Por el lado negativo: Que estoy harto ya de las inyecciones
de Eparina. De eso y del tiempo tan prolongado que llevo
ya de baja. Pero bueno, poco importa el tiempo si es para
bien.
Por el lado positivo: La inflamación ha descendido bastante
en los últimos días. Aún no puedo calzar zapatos de vestir
o trabajar, pero estoy convencido de que falta poco. Eso
es un alivio.
Por el lado negativo: Me siguen molestando los dedos si
durante un tiempo prolongado intento caminar haciendo
el movimiento natural del pie para andar.
Por el lado positivo: Esto me permite ver también que cada
vez cubro una mayor distancia hasta sentir esta molestia.
Supongo que eso también indica algo.
Más por el lado positivo: Que hace mogollón que ya no
necesito tomar calmantes. No así con los antiinflamatorios
que ahora sí parecen estar haciendo lo que tienen que hacer.
También, que han pasado más de dos meses desde la
operación. El mismo tiempo que había pasado en la operación
anterior y que fue cuando me llevé aquel susto del que no
me quiero acordar más de lo debido.
Aquí si acaso, el susto ha venido dado por una infección
inesperada, y muy molesta, pero que atajada a tiempo
se ha curado muy bien.
Toquemos madera.
Y más por el lado positivo: Hablando con el Trauma de
lo de la posibilidad de que mi juanete se reproduzca,
me dejó claro que es poco probable que esto vuelva a
suceder antes de 20 0 30 años. Vamos que ni preocuparme
por ello. Esto me da ciertas esperanzas.
Dicho todo esto, mañana Martes me ve de nuevo el
Trauma con nueva radiografía en mano y a esperar
que la prótesis que me recetó para colocar entre el
pulgar y el dedo vecino haga lo que tiene que hacer,
y a empezar a pensar en llevar una vida normal.
Calculo que poco me queda ya de estar de baja. Sin
embargo, por el lado negativo, tengo que añadir
que me gustaría que mi perrilla lo llevara tan bien
como lo llevo yo. Y me temo que no va a ser así
desgraciadamente. Lo suyo es más serio. Pero
ahí está, alegre, aprendiendo casi cada día una
cosa nueva - porque es más lista que el hambre -,
y sin dejar de crecer. En una palabra, dándome
ejemplo muchas veces. A mediados de mes le toca
a ella sesión de radiografías.
Conclusión, que el balance es más positivo que negativo.
Está claro. Hay más motivos para sonreir que para
quejarse, ¿no os parece?
Aunque bien es cierto que en la vida nada termina ni nada empieza, salvo la propia vida. Todo es continuidad.
Supongo que en una fecha como la de hoy, sería cosa de hacer una especie de balance, pero no lo voy a hacer. Podría comenzar diciendo: Dos operaciones en el mismo pie en dos años…
Pero para mí ahora mismo, pesan más dos momentos familiares por los que he pasado este año que son un tesoro. Cosillas particulares de uno.
Fuera de esto, a pensar en un Año Nuevo cargado de buenas cosas y nuevos proyectos de todo tipo. Por supuesto también para todos vosotros. Que el Año Nuevo os sea propicio y venturoso.
Y… que lo empecéis con buen pie. No con tan mala pata como lo despedimos mi perrita Noa y yo. Para esta noche, tengo pensado un ritual: Llegado el momento de las uvas, cogeré a mi perrita en brazos, y me subiré con ella a una silla. Tomadas las doce uvas, bajaremos de la silla con el pie derecho. No quiero que tengamos puestos en el suelo ni patas ni pies en el tránsito de un año al otro.
Ya lo sé, es descabellado, pero pienso que puede resultar. Eso ya se verá.
Besos, abrazos, y venturoso Año Nuevo para TODOS.

Hay casualidades en la vida que a veces me dejan pasmado. Una de ellas es la que se dio ayer. Precisamente ayer que escribí la columna “¿Qué ha sido de la cortesía?”, al llegar la noche, después de cenar eché mano del diario gratuito 20 Minutos, y me encuentro la sorpresa que me encuentro. Me quedé perplejo.
Resulta que una mujer escribe una colaboración en términos parecidos a los que yo empleé en mi columna. El tema es el mismo. El de ella aplicado a sus circunstancias, y el mío a las mías, pero la queja en concreto es la misma.
A continuación lo reproduzco palabra por palabra, pero antes quiero hacer una puntualización. Dije que los asientos reservados en los transportes públicos son para personas con alguna minusvalía. Eso no es del todo acertado. Lo correcto sería decir que además de para personas con alguna minusvalía, también lo son para embarazadas y para la tercera edad – expresión que siempre me ha resultado chocante, pero es la que es -.
Dicho esto, reproduzco el artículo. Es breve, pero no tiene desperdicio:
"Mañana voy a currar en bolas
Cuando era pequeña me flipaba el hecho de poder ser invisible, y ahora me doy cuenta de que no necesito magia para serlo: basta con estar embarazada, y pasaré desapercibida en todos los medios de transporte.
Estoy embarazada de bastantes meses y sufro con indignación la incomprensión de miles de viajeros a diario. Cada vez que subo al autobús, al tren o al Metro, nadie me cede ese sitio que tenemos reservado las embarazadas. Gracias a todos los que tienen su trasero bien pegado al asiento mientras yo sufro los dolores y el peso de mi tripa de pie, expuesta a los golpes, frenazos y empujones.
Porque hace frío, que si no, mañana voy a currar en bolas, como no me ve nadie, no me importa."
Sonia, 35 años.
FUENTE: Diario gratuito 20 Minutos. Edición de Madrid. 21 de Diciembre de 2006. Sección “Cartas de los lectores”.

Pregunto: ¿Alguien sabe a dónde ha ido a parar? ¿Dónde se quedaron ya las buenas costumbres y los buenos modos?
No hablo ya de aquel manual de Buena conducta y Urbanidad de antaño. Ese que en buena medida tiene pasajes que ya están más que obsoletos y caducos dados los tiempos que corren – las cosas como son -. ¡¡¡ Pero, caramba… !!! Que yo hablo de ese mínimo de cortesía que debería salirnos a todos no como algo aprendido, sino como gesto de civismo. Tan espontáneo como cualquier acto reflejo. ¡ Zas ! ¡ Sin pensarlo ! ¡ Como un parpadeo !
¿A qué viene esto? Sencillo es de explicar. Por la circunstancia personal de haberme operado de un pie hace cosa de un mes, deberé andar con muletas durante algunas semanas. Debido a esto, aunque poco, me veo obligado a usar el transporte público alguna que otra vez. Sobre todo cuando me tengo que desplazar al Ambulatorio, para las pertinentes revisiones o a recoger el parte de baja.
Es que es triste, pero hay situaciones que hasta que no se le ponen a uno delante de las narices, no se da cuenta de cómo son realmente las cosas.
Sigo explicándome…
No puedo asegurar la cantidad exacta de veces que habré viajado en autobús, pero digamos que si han sido doce, ¿os podéis creer que ni en la mitad de ellas me han cedido un asiento de los que están habilitados para personas con minusvalía? Y en el Metro tres cuartos de lo mismo. Asientos que por otra parte NO estaban ocupados por personas que respondieran a ese perfil de la población. Asientos, que así mismo NO estaban ocupados por viajeros distraídos sea leyendo o contemplando el paisaje por la ventanilla como para no ver lo que pasaba por su lado. En fin…
En la proporción de la que hablo, tres veces me han podido ceder el asiento. Una de ellas, lo rechacé por razones de edad de la mujer que me lo ofrecía, y en otras dos no hizo falta pasar apuros porque el vehículo venía vacío…
¿Es o no es para plantearse la pregunta que he hecho? Pues eso.
¡¡ Ah… !! Y Feliz Navidad, pero para todos, no sólo para los de buena voluntad. Cuestión de cortesía, ya sabéis.

Este lacito rojo, confieso que se lo he “robado” a una compañera de afición por esto del correr, que a su vez, se lo “robo” a otro amigo suyo. ¿Quién sabe? A lo mejor estamos consiguiendo entre todos que este lacito dé la vuelta al mundo. Después de todo, esta amiga de la que hablo, es argentina y vive en Buenos Aires.
Ana, “gracias” por el “préstamo”, jejeje…
Aunque tarde, porque la fecha ya ha pasado, pienso que los 365 días del año son igualmente buenos para recordar esta causa y recordarles también a los gobiernos del Mundo que no cejen por hacer un poquito más cada día para apoyar económicamente la investigación y lucha contra este mal con el que nos hemos resignado a convivir.

La Nauraleza a veces nos castiga con virulencia con sus terremotos, tormentas ropicales, sus maremotos y sus inundaciones.
Aunque estas ultimas, las inundaciones provocadas por los ríos, son a su vez provocadas por la prepotencia humana al construir viviendas e infraestructuras- léase carreteras - cortando los pasos naturales por los que durante siglos discurrieron las aguas, sin una correcta planificación de las consecuencias posteriores.
El exceso de confianza humana la lleva a cometer
atropellos con la Naturaleza que la Naturaleza tarde
o temprano se cobra. En ocasiones en forma de
muchas vidas.
La falta de escrúpulos comerciales que diría Roberto
Carlos.
Como dicen en Galicia, y tienen razón: "El agua tiene
memoria". Allí por donde siempre pasó en las lluvias
torrenciales y en los deshielos, por allí, volverá
a pasar. Se le ponga por delante el obstáculo que
se le ponga, arrasará con ímpetu contra él para
seguir su camino.
Pero también nos obsequia la Naturaleza con bellezas
imposibles de igualar por la mano humana. Aquí os
dejo para disfrute de todos, la vista de un eclipse,
supongo que en algún lugar de la estepa africana.
Para contemplarlo y meditar...
¿Quienes somos...?
¿De dónde venimos...?
¿A dónde vamos...?

EN FORMA EN 2 MINUTOS
¿Es siempre saludable el ejercicio?
NO TE OXIDES… CON PERMISO DE LOS RADICALES LIBRES
Con los radicales libres no nos referimos a manifestantes fuera de control, no. Son partículas de carácter altamente oxidante que pueden llegar a alterar tus defensas y a causar problemas de salud. El ejercicio muy vigoroso precisa de un alto consumo de oxígeno y esto hace que se generen más radicales libres que si te hubieras quedado quietecito en tu casa viendo la tele… pero, ¿se pueden contrarrestar? Afortunadamente sí.
· El ejercicio intenso consume cantidades elevadas de antioxidantes, por eso conviene que refuerces la toma de suplementos e vitaminas como la C y la E, que tienen, entre otras, esta propiedad.
· Usa la licuadora. Los zumos naturales de frutas y hortalizas como el tomate son altamente antioxidantes, y el mejor momento para tomarlos es tanto antes como después de los entrenamientos. Hay estudios que demuestran que de este modo se reduce el estrés oxidativo generado por el ejercicio.
· Entrénate con progresión. La adaptación al ejercicio es una de las mejores maneras de luchar contra los radicales libres. Para ello hay que construir un nivel de fitness de modo gradual, dándole tiempo al cuerpo a adaptarse a las nuevas tareas cada vez. Saltos bruscos de intensidad y/o volumen son muy poco recomendables por dejarte expuesto a la acción oxidante de los radicales libres.
· Evita la contaminación. El aire sucio es el mejor amigo de los radicales libres. Si tienes que entrenar en exterior en una zona con humos, hazlo a primera hora de la mañana, lo más temprano posible.
· Los tejidos inflamados son fuente de radicales libres. Usar la técnica adecuada y calentar y enfriar siempre que hagas algún ejercicio hará que la inflamación del tejido tendinoso, muscular y articular sea mínima. En el caso de las sesiones más intensas no dudes en usar hielo o agua fría a continuación e incluso aplicar antiiflamatorios.
FUENTE: Diario gratuito: “20 minutos”. Sección “En forma en 20 minutos” – Con contenidos cedidos por “Sport Life”.

En mi casa, como supongo que en tantas otras, es tradición colocar bajo el árbol de Navidad en la noche de Reyes el calzado de los cuatro que conformamos la familia.
A la mañana siguiente, junto al calzado de cada uno, magicamente,"aparecen" los regalos que los Reyes Magos han tenido a bien conceder a cada uno de nosotros...
Este año, el calzado que yo he puesto es bien distinto al de ocasiones anteriores. Viendo la foto... ¿se adivina bien el calzado que he puesto...?
¿Se adivinan aunque no se vean, cuales han sido los deseos que le he pedido a los Reyes Magos para este 2006...?
¡¡Pues eso!! ;-))
Salud, saludos y buenos Reyes y deseos para todos esta noche.

¡¡Hola Sylvie!! ¿Cómo estás?
Oye… te explico la llamada que te hice el otro día. Creo que puedo hacerlo.
A ver, te cuento:
Cuando supe el resultado, que te lo dicen en 20 segundos con una maquinita tipo gameboy, pegué un bote en la silla. Créetelo
Salí del Ambulatorio, y ya en la calle, primer momento de euforia. Quería gritar. Pero antes tenía que llamar a mi niña para contárselo. Y te llamé
Hablé con tu “contestadota automática”. A ver si un día me la presentas...
Di un rodeo para llegar al coche. Quería respirar a fondo todo el aire del mundo. Todo para mí.
Llegué al coche. Entré. Me senté No me apetecía arrancar al momento. Me quedé unos segundos meditando. Sentí llegar el momento débil. Me vine abajo. El momento de euforia había pasado. Ahora era el momento del bajón. Serían los nervios.
En un momento pasaron ante mi vista todos a los que tengo detrás. Todos vosotros. Desfilaron todos los que incluso sin conocerme, me mandan su apoyo constante y sus ánimos. Me desmoroné. Eso, con la ayuda de la musiquilla que estaba escuchando en ese momento en el CD, no era difícil. Una música clásica mezcla de clásica con techno. Me gusta. Es mi disco favorito. Rondó Veneciano se llama. Me acompaña a todas partes. Me “habla” en ocasiones. Un día tengo que hacerte llegar una copia de esta música que se me mete en las venas…
En fi… que me derrumbé…
Me derrumbé… y entonces sí que necesité llamarte imperiosamente. Para darte las gracias. A ti. A todos a través de ti. Creo que no corté a tiempo. Creo que no corté justo a tiempo. Lo notarías, supongo. Lo notarías porque me empezó a temblar la voz. Se me hizo añicos.
Lo que vino a después de colgar, me lo reservo, pero valga decir que me desahogué a gusto. Me quedé bien.
Pero no he terminado. Esto no ha terminado. Tengo que seguir luchando. También sé que queda menos. Eso lo sé muy bien. Lo consideraré zanjado cuando logre correr mi primera carrera.
Gracias, Sylvie. Gracias a todos.
¡¡¡Siempre hacia delante!!!

Habrá que seguir el ritmo de la actualidad y pondré aquí el artículo aparecido en el Cyberp@is hace un par de días.
Por rellenar, más que nada... En fin en él se hace mención a quienes además de darle a las zapatillas en esto del atletismo popular, también tenemos afición por juntar palabras y publicarlas a los cuatro vientos. Muchos de mis compañeros con bastante más acierto que yo. Razón por la cual no alcanzo a entender el motivo de ser mencionado. Pero bueno, ahí queda para el capítulo de las anécdotas que no debe faltar nunca.
Lo gracioso es que esta afición, o la mezcla de ambas, puede llegar a hacernos ganar la categoría de "excéntricos", como se ve en el artículo. No lo sabíamos, señor Sarriegui, no lo sabíamos, pero gracias por hacérnoslo saber. Sin comentarios.
Este es el artículo en el que vuelvo a recalcar como ya he hecho en otros sitios, que NO SE HACE la merecida mención al Blog de Plum, en el que se puede seguir el desarrolo de un proyecto tan importante como es la carrera de la lucha contra el cáncer . Este proyecto, tiene nombre propio: Los 101 Klm en 24h. de Ronda contra el cáncer.
El artículo en cuestion...
"Puede parecer chocante pero en la Red abundan las bitácoras de corredores y maratonianos que intercambian consejos y experiencias con otros aficionados a esta modalidad atlética. Será que el correr estimula las ganas de escribir.
Quien entre, por ejemplo, en Diario de un Corredor de Fondo, con localizaciones en la Costa del Sol, encontrará una lista de esta curiosa comunidad o anillo de esforzados deportistas. Allí están, entre otros, blogs como Pepemillas La Locomotora de Moratalaz; Los Kilometrotes de Sor Sylvie; Maratón Yo Me Lo Guiso Yo Me Lo Como; Corredor Perezoso; Espirulina y el Asfalto o Historias de Santi Palillo.
Como se ve, una familia un tanto excéntrica, a juzgar por los nombres de sus diarios de internet. Resistencia, media de recuperación, pulsaciones máximas, planes de entrenamiento intensivo, calendario de carreras, equipamiento adecuado... estos son los temas de difusión y debate en esta cofradía apasionada, como se aprecia en uno de los blogs más exhaustivos, Bitácora de Dos Atletas Novatos, que narra paso a paso, de forma casi hiperrealista en los detalles, los preparativos que deben seguirse para llegar en buena forma a un gran maratón, en este caso el de Madrid 2006. Se trata de un diálogo a dos, firmado por Nacho y Ana, muy aleccionador para quienes quieran seguir su senda.
Que nadie espere encontrar demasiada guasa en esta particular categoría de bitácoras. Al contrario, la seriedad es la norma, pese a que alguno de los títulos elegidos puedan inducir a pensar otra cosa.
Un ejemplo, la iniciativa benéfica “101 kilómetros por la infancia”, a la que se han unido varios bloggers deportistas".
Edición de Cyberp@is de El Pais del 08/12/05
Autor: Josep M. Sarriegui

Sí, ya están aquí… Me “alegro” mucho. Me “alegro” una barbaridad. Las consecuencias para mí, no han sido buenas. Es que no puede ser. Se nos olvidan las buenas costumbres de lo que es salir a la calle abrigaditos y con el paraguas en la mano, y se acaba por olvidar lo que son unas escaleras del Metro mojadas.
Ayer, bajando unas escaleras del Metro, mojadas por supuesto, tuve un resbalón que me ha pasado factura. No llegué a caer. Ojalá lo hubiera hecho. Tal vez así no me hubiera hecho el daño que me he hecho. Resbalé, y bajé como tres o cuatro escalones de refilón. Al tiempo que “bajaba” en semejante patinazo, traté de agarrarme a la pared y al pasamanos sin conseguirlo. Cada intento, un nuevo golpazo en el tobillo convaleciente. Cada descenso de escalón, intentando mantener el equilibrio…
Cuando al fin me detuve, ya no quedaban más escalerones que bajar. Me encontraba en el rellano entre dos tramos de escaleras. Me quedé pálido del dolor que sentía. Alguien que en ese momento subía las escaleras y lo vio todo, me comentó: “¡Qué bárbaro! ¡Por lo menos ha conseguido no caer!”. Como he dicho, ojalá lo hubiera hecho. Al menos no me lo torcí – creo -, porque eso hubiera sido peor.
Hoy, el pie está hinchado. Muy hinchado. Los zapatos de vestir que me puse hasta ayer, me sirven de referencia. Hoy no puedo ponérmelos. Ya he tomado antiinflamatorios y algún que otro calmante. Anoche me hicieron mucha falta. De modo que ahora, aquí estoy. Con el pie metidito en remojo con agua y sal. A esperar que mejore de aspecto.
No, las lluvias no han traído nada bueno para mí. Menudo cabreo que tengo…
¿Por qué Dios le dará mocos a quien no tiene pañuelo?
La semana pasada fue una semana atípica para mí. Mi prolongada ausencia en el foro se ha debido a motivos casero-personales de esos que no te dejan tiempo para nada. Asuntos familiares y demás. Nada que ver con mi salud, que aunque no va viento en popa, por lo menos va, que no es poco. He vuelto a llenar mi zurrón con nuevas dosis de paciencia para que la llegada del mes de Septiembre sea más llevadera. Apenas me cabreo cuando veo que el tobillo se me hincha un día sí, otro no. Eso ya está superado.
Tenía razón mi médico de cabecera: es un barómetro viviente. Con la ola de calor de la semana pasada se puso imposible. Pero yo lo aguanto todo… Por lo menos, no me dolía. A estas alturas, eso ya es mucho. La verdad, camino mucho mejor cuando no uso la muleta. De vez en cuando lo hago, pero sólo en casa. Para salir a la calle no prescindo de ella ante el temor a posibles torceduras o tropezones con esos adoquines levantados que de vez en cuando te encuentras en el camino. En esas, la muleta me ha ayudado más de una vez a no caer incluso.
El Viernes pasé el control correspondiente del Sintrom. Otro pequeño pasito para delante. Del anterior 1,14 me ha subido a 1,78. Otra vez rondando los 2 puntos. No sé si me han dejado libre por las fechas en que estamos, o porque la cifra a mejorado, pero el caso es que hasta el 30 de Agosto, no tengo que volver para pasar el próximo control. La pauta hasta entonces es de dos días un comprimido entero, y uno de ¾ de comprimido hasta esa fecha. Iba preparado con mi lista de fechas de vacaciones para que me encajaran con el control del Sintrom y no tuve ni que sacarla del bolsillo.
Mañana el médico de cabecera me extenderá el permiso. Definitivamente el día 19 nos vamos la familia enterita de vacaciones. Ya creí que me iba a tener que quedar de Rodríguez… El plan es: Del 19 al 23 de camping a Albacete. Ya está hecha la reserva. La zona del Río Mundo. Se le ocurrió a mi santa. No tenía ni idea de que existía un paraje como ese. Por lo que he visto en Internet, tiene que ser algo para no olvidarlo. Increíble. Dejaré un para de direcciones para que lo veáis.
El 23 regresamos para Madrid. Celebraremos aquí mi cumpleaños el 24, y el 25 iremos para Alicante. Allí estaremos 5 días con la familia de mi mujer, para regresar a Madrid el 29.
Por fin me quitar la espina que me quedó clavada el día 4. Ese día tuve que hacer un viaje relámpago a Alicante para recoger a mis hijas. Pasaron unos días con sus tíos y sus primos en la playa. Fui por la mañana y regresé ese mismo día por la noche. Me tuve que conformar con ver el mar desde la terraza de la casa de mis cuñados. No hubo tiempo para otra cosa. No pude ni acercarme a la orilla… Un suplicio para mí. Lo vi inmenso en su inmensidad y en su inmensidad, inmensamente azul…
Me acordé de aquello de “Desde mi ventana no puedo yo verlo… Desde mi ventana el mar no se ve…” Sólo que en esta ocasión sí que se veía. ¡Y cómo! Y no pude acercarme a presentarle mis saludos… Ya digo, un suplicio… Y para colmo de males, el día era luminoso y brillante a más no poder…
CÁDIZ, BAJO GUÍA, Y ALGUNAS COSAS DE LA TELE
Rafa, Plum, el otro día me acordé nuevamente de vosotros. (Lecter, tú, Rafa… de todos los de aquella zona) Fue inevitable. Vi en la televisión la carrera de caballos en la playa de Sanlucar. Esa carrera que se celebra desde hace 160 años. Otra vez mis viejos recuerdos de la niñez volvieron a revivir en mí. Cuando veía pasar aquellos caballos con todo su tronío a todo galope, levantando arena y espuma de mar bajo sus cascos… Me dejaban alucinado a su paso. Aquellos caballos con su poderío… ¡¡¡Uuuuufffffff…!!!
Cádiz, Bajo Guía, su playa, sus barquitas de pescadores… Su pescaíto frito y su fino de buen paladar… Y su olor mar y brea…
He visto más cosas en la tele estos días. ¿Habéis visto la carrera que hubo hace unos días de los que subieron al Pico Veleta? ¡¡Madre mía!! 50 Kilómetros cuesta arriba que ganó el mismo que la ganó el año pasado en menos de 3 horas (creo). No he visto información de esa carrera por aquí. Veré luego si ha habido algún valiente que estuviera allí y que haya contado algo de esa carrera. ¡Qué bárbaro! ¡50 Klm. cuesta arriba...! “Pa” morirse…
¿Y el Maratón nocturno que se celebró también hace unos días? Ese no recuerdo donde fue. Creo que era por parejas que hacían la mitad corriendo y la mitad en bici por turnos. Eso me pareció entender. Contaban en la tele los que la corrieron, que hubo momentos en que tenían por toda compañía el ruido de sus pisadas, el canto las chicharras y el brillo de las estrellas en la oscuridad más completa de los caminos. Menuda experiencia también esa… ¿No?
Esto me hace pensar en los que no podéis prescindir de seguir haciendo kilómetros y participando en carreras a pesar de estar en las fechas que estamos. Envidia a parte, es que me dejáis desconcertado. Recuerdo que KRISMARAN me comentó que poco después de la carrera de Carabanchel iba a colgar las zapatillas hasta la nueva temporada. Sin embargo, por lo que veo eso no va a ser así. ¿Qué ha pasado con eso, Krisma? Me obligas a preguntaros a unos cuantos: ¿Qué pasa con el descanso que se supone que hay que hacer entre temporada y temporada? ¿O es que ya lo habéis hecho? Porque a lo mejor ya lo habéis hecho y yo desde mi perspectiva no me he dado cuenta… ¿Puede ser? Con el tiempo que llevo de baja creo que he perdido la noción del paso del tiempo y que me he despistado de muchas cosas.
Es curioso, todo esto (lo mío) empezó en el mes de Abril y ahora me parece que Septiembre y lo que queda para que termine el año está a la vuelta de la esquina. Al principio me parecía sentir que el tiempo no pasaba.
También he visto los Mundiales de Atletismo de Helsinki. ¿Visteis la forma de llegar del japonés que ganó la prueba del Maratón? Ahora resulta que saben hacer algo más que construir robots, diseñar micro minichips y hacer fotos. Parecía que no fuera con él la carrera y que acabara de salir sólo un rato antes.
Qué pena que los españoles no hayan conseguido algo más. No tenemos más remedio que recordar en estos casos a los Martín Fiz, Abel Antón y compañía… ¿No es verdad? Hasta que lleguen tiempos mejores, al menos. Que seguro que llegarán. Además, muchas cosas deben mejorar en el atletismo de élite. Y no todas son a nivel de pista sino de despachos y de los responsables que los habitan.
Besos y abrazos.
Pepe.
Llamadas y visitas...
No quiero pasar por alto ciertas llamadas telefónicas que agradezco, de un buen amigo del foro que en su intento por meterme un poco de moral en el cuerpo, consiguió el efecto deseado. Y no sólo eso, sino que no satisfecho con llamarme, vino a visitarme por la tarde. Un placer. Gracias, Luis.
El efecto de una frase…
El Viernes, estando aún en es quiero y no puedo, mi mujer consiguió convencerme para que la acompañara al Salón Inmobiliario que se celebra en el IFEMA por estos días. Me lo pasé en grande. Me distraje mucho y consiguió que me quitara por unas horas toda la negatividad que me cubría los ojos.
Todas las firmas expositoras obsequian a los visitantes con objetos de recuerdo y folletos publicitarios. En uno de ellos me dieron un caramelo. Una piruleta de fresa que en su envoltura llevaba inscrita una frase. Primero la leí sin prestarle mayor atención, pero una vez le hube leído me causo un efecto relámpago. Como un fogonazo. Me provocó esa sonrisa que se te dibuja cuando por fin los árboles te dejan ver el bosque.
Decía:
“Los golpes de la adversidad son muy amargos, pero dulce es el sabor de haberlos superado”
JOSEPH ERNEST RENAN.
El efecto que me produjo fue inmediato. Sin mucho esfuerzo, me apliqué el cuento y decidí que debía de terminar con esa actitud negativa que me estaba cegando. Así que, desde ahora, adelante con lo que sea.
Además… ¡Qué narices! ¡Pepemillas, siempre hacia delante!
¡Hola amigos…! ¿Qué tal? Aquí llega Pepemillas para dar sus impresiones personales sobre la carrera del Domingo (Media Maratón de Moratalaz), después de ver la tormenta que se ha desatado sobre la más que posible mala medición del recorrido de la misma. Una lástima por cierto.
EL INGENIOSO HIDALGO DON QUIJOTE DE LA MANCHAPlantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/