

Se muestran los artículos pertenecientes a Agosto de 2008.

Aunque no he podido hacer nada esta semana
salvo trabajar y trabajar, y soltar un poco las
piernas al día siguiente de la carrera, hoy que
libro espero poder hacer algo y seguir saboreando
la gozada que fue correr en San Lorenzo la semana pasada.
Con un tiempo mediocre tirando a pésimo de 1:06:11,
fueron muchas las cosas que me dejaron el alma tranquila.
La carrera era más dura que la de San Antonio. Y más
larga creo que también. Y aunque no fui capaz de
dar más de mí, recorté casi un minutillo al tiempo
de la de San Antonio.
De la propia carrera me quedo con la satisfacción de
no haberme tenido que parar ni una vez de principio
a fin. Ni siquiera la cuesta de San Vicente pudo con mi
moral.
Terminé escoltando a los Garabitas que son los que
tradicionalmente cierran esta carrera. Me adelantaron
dos veces en los últimos tres kilómetros.
Sé que puedo dar más de mí, hay algo dentro de mí
que en algún momento saldrá y no me rendiré en el
intento de encontrarlo. Como siempre he dicho, amo
este deporte.
Y sin duda, lo mejor vino después de la carrera. La tertulia
cervecera con los conocidos y no conocidos entre los que
destaco a Emilio - Garabitas -, que con 63 años quedó
2º de Superveteranos con un tiempo de 44 minutos.
Hablé extensamente con él y me enseñó muchas cosas que
me dejaron admirado. Creo que tengo un nuevo icono en esto
del correr al que admirar.
Los consejos que me dio, fruto de su experiencia, me los guardo
como oro en paño. Espero sacar fruto de ellos algún día.
Ahora a pensar en la siguiente que será probablemente la
de La Melonera. Es la que más me atrae en este momento.

¡Qué gusto poder volver de nuevo por los fueros de antaño!
Qué gusto dejar enterrados en el pasado tanta amargura y
tanto sinsabor. Tanta envidia como despertaba en mí ver
a alguien haciendo ejercicio en el carril bici de mi barrio
- Moratalaz -, ya fuera trotando, en bici o simplemente andando.
Siempre con la cuenta atrás permanentemente en la cabeza
sin saber dónde estaba el final de esa cuenta atrás...
Pero eso ya es pasado. Ahora soy yo el que está ahí, en la pomada.
Y cada día mejor. Con más de tres meses consecutivos a mis
espaldas y la salud y el físico respetándome. Espero seguir
así por mucho tiempo.
Nunca jamás te lamentes al extremo de tu desgracia,
ni te jactes empalagosamente de tu buena suerte.
Lo que hoy es blanco, mañana puede que no sea negro,
pero puede ser algo menos blanco de lo que esperabas.
La vida es ida y vuelta, y lo que hoy es cara,
mañana puede ser cruz.
La locomotora humana, como se conoce al checoslovaco Emil Zatopek, ganó la medalla de oro en 10.000 m. y la de plata en 5.000 en Londres’48, pero no fue hasta cuatro años después cuando recibió dicho apodo.Siempre dije que cuando un saxo suena, una voz habla por él.
Ese coro... ¡¡Ese coro...!!

No... Creo que hoy tampoco saldré a correr, Noa.
Echo de menos un paraiso que conquistar.
Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/